Discurso de Luis Pedernera, Presidente del Comité de los Derechos del Niño

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Septuagésimo quinto período de sesiones de la Asamblea General. Tema 68 (a). 12 de octubre de 2020.

Señora Presidenta, Excelencias, distinguidos delegados, colegas y amigos del sistema de las Naciones Unidas, instituciones nacionales de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales,

Hace un año, los niños y adolescentes de todo el mundo celebraron el trigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. Casi 70 Estados respondieron a un llamamiento del Comité de los Derechos del Niño para renovar su compromiso con la Convención comprometiéndose a adoptar por lo menos una medida específica y mensurable para la promoción, protección y realización de los derechos del niño. Además, más de 100 Estados se sumaron a la promesa mundial «Para cada niño, un derecho», en la que «reafirmaron [su] firme compromiso» de garantizar la plena aplicación de la Convención.

Como mencioné el año pasado, durante la reunión de alto nivel de la Asamblea General dedicada al trigésimo aniversario, la Convención significó un cambio importante en la vida de los niños, las niñas y los adolescentes. Por primera vez en la historia, se les reconoció como titulares de derechos y, como tales, como titulares de todos los derechos humanos. El aniversario brindó la oportunidad de celebrar los importantes avances logrados en materia de legislación y estrategias nacionales para la infancia, y los progresos alcanzados en el aumento del acceso de los niños, las niñas y los adolescentes a la salud y la educación. Esos avances han mejorado considerablemente la vida de los niños y adolescentes en todo el mundo.

En palabras de Rawan, una adolescente de 17 años del Iraq, «si el mundo se uniera para hacer realidad los derechos de los niños, y no sólo sobre el papel, tal vez la nueva generación de niños crecería comprendiendo el significado de los derechos de los niños y los derechos humanos: el derecho a la vida, a una vida sin enfermedades ni violencia y el significado de un mundo sin desplazados internos, guerras, muerte o explosiones». Un mundo lleno de amor y empatía, de perdón, de bien, de felicidad, de solidaridad y de belleza».

Un año después de que Rawan dijera estas hermosas palabras, su sueño parece una realidad más lejana que nunca. El ambiente de celebración del aniversario ha cambiado a causa de la crisis, provocada por la pandemia de COVID-19 poniendo en grave riesgo muchos de los avances realizados en favor de los derechos de los niños. Todos los niños, las niñas y los adolescentes de todos los países se ven afectados -física, emocional y psicológicamente- y para muchos de ellos, sus consecuencias pueden tener un impacto de por vida. La pérdida inmediata de ingresos que experimentan muchas familias debido a la pandemia está afectando el acceso de los niños a los alimentos, el agua, la salud, y aumentando el riesgo de violencia, explotación y abuso. Está disminuyendo el acceso de los niños a la salud, a las vacunas que salvan vidas y con el cierre de escuelas su derecho a la educación. Las tasas de pobreza y los niveles de violencia contra los niños, las niñas y los adolescentes están aumentando, con proyecciones igualmente sombrías de un aumento del trabajo infantil, la mutilación genital femenina y los matrimonios infantiles.

Una vez más, los niños, las niñas y los adolescentes que se encuentran en las situaciones más vulnerables y marginales se ven afectados de manera desproporcionada por la pandemia. El Comité sigue alentando a los Estados a que respeten los derechos del niño cuando adopten medidas para hacer frente a la amenaza para la salud pública que supone la pandemia COVID-19, y a que mantengan la prestación de servicios básicos para los niños, las niñas y los adolescentes como la salud, el agua, el saneamiento, el registro de nacimientos y los servicios de protección de la infancia.

Señora Presidenta, distinguidos delegados
Permítanme ahora pasar a la situación de la ratificación/adhesión y la presentación de informes en virtud de la Convención y sus Protocolos Facultativos y, a continuación, a las actividades realizadas por el Comité durante este último año.

Si bien la Convención sobre los Derechos del Niño ha sido ratificada o adherida por todos los Estados, con excepción de uno, los Estados Unidos de América, el ritmo de ratificación de sus tres Protocolos Facultativos sigue siendo lento. Durante el último año, ningún Estado ha ratificado ni se ha adherido al Protocolo Facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados y al Protocolo Facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Sólo dos Estados han ratificado o se han adherido al Protocolo Facultativo sobre un procedimiento de comunicaciones (OPIC).

En cuanto a la presentación de informes, me complace anunciar que, tras recibir los informes iniciales de Somalia y el Sudán Meridional, ya no hay más informes iniciales pendientes en virtud de la Convención. Sin embargo, sólo se han recibido cinco nuevos informes iniciales en virtud de los dos primeros Protocolos Facultativos. A este respecto, permítanme reiterar una vez más la disponibilidad de los servicios que presta la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), por conducto de su programa de fomento de la capacidad de los órganos creados en virtud de tratados, para ayudar a los Estados partes a cumplir sus obligaciones de presentación de informes.

A continuación, les pondré al corriente de las actividades realizadas por el Comité desde el año pasado.
Del 2 al 6 de marzo de 2020, el Comité celebró su 84º período extraordinario de sesiones en Samoa. Fue un momento histórico para el Comité, así como para todos los órganos de las Naciones Unidas creados en virtud de tratados de derechos humanos, ya que fue el primer período de sesiones de un órgano creado en virtud de un tratado que se celebró a nivel regional fuera de Ginebra o Nueva York. El Comité pudo celebrar diálogos en persona con tres Estados insulares del Pacífico y se benefició de la participación de más de 1.000 representantes de la sociedad civil, los niños, las niñas y los adolescentes y otros interesados. Como señaló el representante de una de las delegaciones de los Estados participantes, el período de sesiones permitió «un diálogo más amplio y significativo, con una mejor representación de la sociedad civil y una oportunidad para que los niños aprendan y participen en este importante proceso».

Los niños, las niñas y los adolescentes tuvieron el papel principal en el período de sesiones de Samoa. Ayudaron a configurar el programa y dijeron directamente al Comité qué cuestiones eran importantes para ellos en las tres reuniones completas dedicadas a hablar directamente con niños, niñas y adolescentes. De manera similar, el Comité había pedido a los asociados que organizaban eventos paralelos que garantizaran que todos los eventos incluyeran a niños como oradores y moderadores. Un niño participante agradeció al Comité «su apoyo y el hecho de que nos escuchara a nosotros los niños». Esta es personalmente la primera vez, y espero que no sea la última, que alguien escuche mis opiniones y pensamientos». Una reciente revisión del Equipo Regional de Recursos de Derechos de la Comunidad Pacifica afirmó que esta sesión «fue un éxito rotundo». Los niños, las niñas y adolescentes que nos acompañaron durante esa semana fueron una parte crucial de este éxito. La Sesiòn en Samoa nos permitio a los miembros estar cerca de la realidad que viven los Estados y conocer de cerca muchas cuestiones que en el dialogo en Ginebra no es posible.

Todo ello fue posible gracias a un enorme esfuerzo de equipo en el que participaron el Equipo Regional de Recursos sobre Derechos de la Comunidad del Pacífico, el generoso Gobierno anfitrión de Samoa, Estados donantes visionarios, entre ellos el Reino Unido, Australia, Suecia y Nueva Zelandia, y una fuerte cooperación interinstitucional, integrada por el ACNUDH, la Oficina del Coordinador Residente de las Naciones Unidas y el PNUD en Samoa, y la Oficina del UNICEF en el Pacífico. El Comité desea una vez más dar las gracias a todos los agentes que hicieron realidad este acontecimiento y a los niños participantes que lo hicieron extraordinario.

Señora Presidenta, distinguidos delegados,
Después de marzo de 2020, debido a la pandemia de COVID-19, el Comité no pudo celebrar todos sus períodos de sesiones programados. El período de sesiones de mayo se aplazó hasta septiembre y el período de sesiones aplazado se celebró en un formato limitado en línea sin diálogos constructivos con los Estados partes. A pesar de todas las dificultades, incluidas las limitaciones logísticas, técnicas y financieras, que estamos tratando de superar junto con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), el Comité está llevando a cabo la mayoría de las actividades que se le han encomendado en línea, especialmente el examen de las comunicaciones individuales en virtud del Protocolo Facultativo sobre un procedimiento de comunicaciones, a fin de no dejar ninguna laguna en la protección de los niños, las niñas y los adolescentes.

Como resultado, en 2020 el Comité pudo examinar y aprobar observaciones finales sobre sólo nueve informes de Estados partes, incluido el primer informe que recibió bajo el procedimiento simplificado de presentación de informes. En consecuencia, el atraso en el examen de los informes ha aumentado de manera preocupante desde 39 el año pasado hasta a 64. Esto significa que, una vez más, cuando se envía un informe al Comité, éste tardará por lo menos dos años en ser examinado.

Con referencia al Protocolo Facultativo sobre un procedimiento de comunicaciones (OPIC), desde el pasado mes de octubre, el Comité ha adoptado decisiones sobre 26 casos, 4 más que el año pasado. De ellos, encontró violaciones en 10 casos, declaró 9 casos inadmisibles y uno admisible, y suspendió 6 casos. El Comité también aprobó dos informes sobre el seguimiento de las comunicaciones individuales. Hasta ahora el Comité ha recibido 380 denuncias individuales, de las cuales 123 fueron registradas. Ha adoptado 56 decisiones, lo que deja un total de 61 casos pendientes de examen. A pesar de ser el procedimiento más reciente y de que el número de ratificaciones de este Protocolo Facultativo sigue siendo relativamente bajo, el Comité fue el órgano de tratados que adoptó el segundo número más alto de decisiones sobre comunicaciones individuales en el período de que se informa -después del Comité de Derechos Humanos-. El número de denuncias recibidas sigue aumentando y, aunque el Comité ha hecho esfuerzos considerables para examinar los casos con la mayor rapidez posible, la acumulación de casos sigue siendo motivo de preocupación para un procedimiento que se supone que es rápido en lo que respecta a los derechos del niño. Seis años después de su entrada en vigor, no hay recursos humanos dedicados a este mecanismo. Por lo tanto, el ACNUDH tiene que tramitar las denuncias presentadas al Comité con los recursos existentes de la Sección de Peticiones y Medidas Urgentes. Esto es insostenible y plantea un importante desafío a la eficiencia del procedimiento. Como se mencionó el año pasado, esto es extremadamente preocupante y urgente, ya que los niños no pueden ni deben esperar a que se haga justicia.

El Comité también ha seguido trabajando en línea sobre las listas de cuestiones y las listas de cuestiones previas a la presentación de informes. En agosto de 2020, el Comité compartió con los Estados partes su proyecto de observación general sobre los derechos del niño en relación con el entorno digital, que tiene por objeto no sólo aclarar cómo este entorno en rápida evolución repercute en toda la gama de derechos del niño de manera positiva y negativa, sino también determinar las medidas que deben adoptar los Estados para cumplir sus obligaciones de promover y proteger los derechos del niño en el entorno digital y a través de él. El proyecto de observación general se puede consultar en línea y está abierto a la formulación de observaciones hasta el 15 de noviembre de 2020. Paralelamente, también se está consultando a los niños, las niñas y los adolescentes. El próximo día de debate general del Comité, dedicado a los niños en situación de riesgo o que viven en centros de atención alternativa, se ha aplazado hasta septiembre de 2021 debido a la pandemia de COVID-19.

Como sugirieron los Presidentes en su contribución escrita a los co-facilitadores del examen de 2020, «el trabajo en línea es un instrumento complementario que no puede sustituir a las reuniones presenciales». Sin embargo, es necesario innovar y mantenerse al ritmo de los nuevos avances tecnológicos. También necesitamos asegurarnos de que cualquier plataforma o herramienta en línea que utilicemos sea accesible a las personas con discapacidad, y que se realicen ajustes razonables a los expertos y participantes con discapacidad, de conformidad con la Estrategia de las Naciones Unidas para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (UNDIS).

Con referencia al procedimiento simplificado de presentación de informes, el Comité envió una invitación a 95 Estados partes para que se acogieran a este procedimiento. Hasta la fecha, 24 Estados han decidido optar por ello. En su 83º período de sesiones, tras una evaluación de su primer examen de los Estados partes bajo el procedimiento simplificado de presentación de informes, el Comité decidió poner el procedimiento a disposición de los Estados partes con informes atrasados que estuvieran interesados en presentar informes bajo dicho procedimiento. También en su 83º período de sesiones, el 30 de enero de 2020, el Comité celebró su 12ª reunión oficiosa anual con los Estados, durante la cual examinó diversas cuestiones, entre ellas el 30º aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, el período de sesiones de Samoa, el proceso de examen de los órganos creados en virtud de tratados en 2020 y la labor del Comité sobre las observaciones generales.

Señora Presidenta, distinguidos delegados
En relación con el examen del sistema de órganos creados en virtud de tratados en 2020, el Comité expresa su agradecimiento a los Representantes Permanentes de Marruecos y Suiza por la notable labor realizada y por haber apoyado en su informe muchas ideas contenidas en la visión de los Presidentes.

En lo que respecta a las perspectivas presupuestarias para 2021 y años posteriores, el Comité hace un llamamiento a los Estados para que se aseguren de que el sistema de órganos creados en virtud de tratados se financie adecuadamente con cargo al presupuesto ordinario de las Naciones Unidas para que pueda cumplir su mandato. Esto es tanto más urgente ahora cuanto que los logros alcanzados en cuanto a la reducción de los atrasos se están perdiendo rápidamente. El Comité comparte la opinión de los co-facilitadores nombrados por el Presidente de la Asamblea General para el proceso de examen de 2020 de que, sin «medidas coordinadas en la Quinta Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas» y «un resultado concreto» «que complemente» la resolución 68/268 de la Asamblea General, existe un riesgo tangible de posible erosión del sistema de órganos creados en virtud de tratados.

Señora Presidenta, distinguidos delegados,
Permítanme ahora pasar a la trigésima segunda reunión anual de los Presidentes de los órganos de tratados de derechos humanos, que tuve el honor de presidir. Debido a la pandemia de COVID-19 no pudimos celebrar la 32ª reunión de los Presidentes de los órganos de tratados de derechos humanos como estaba previsto inicialmente del 1 al 5 de junio de 2020 en Nueva York. La reunión anual de los Presidentes se reprogramó y se celebró en línea del 27 al 30 de julio de 2020, y se reanudó el 2 de octubre de 2020 con interpretación simultánea. Como preparación para la reunión, también celebramos una reunión informal en línea sin interpretación del 2 al 5 de junio de 2020.

El principal objetivo de nuestra reunión fue el examen del sistema de órganos creados en virtud de tratados en 2020, y tuvimos la oportunidad de intercambiar con los co-facilitadores designados por el Presidente del 74º período de sesiones de la Asamblea General para examinar el estado del sistema de órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos. También compartimos por escrito nuestras prioridades, preocupaciones y propuestas sobre la forma en que el examen de 2020 podría fortalecer el sistema de órganos creados en virtud de tratados, entre otras cosas mediante:
– la reafirmación del marco de la resolución 68/268 de la Asamblea General;
– el apoyo a la continuación de la aplicación del documento de posición de los Presidentes de junio de 2019 (A/74/256, anexo III);
– una fórmula de recursos que tenga en cuenta la labor futura de los órganos creados en virtud de tratados para que éstos puedan pasar a un calendario de exámenes previsible;
– una inversión única para establecer un portal digital de comunicaciones individuales y medidas urgentes para que las partes presenten, accedan y hagan un seguimiento de la información pertinente;
– un proyecto específico para permitir la utilización de la tecnología digital por los órganos creados en virtud de tratados, de conformidad con sus necesidades y teniendo en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.

Afirmamos que el trabajo en línea es un instrumento complementario, que no puede sustituir a las reuniones presenciales, que son un requisito esencial para cumplir el mandato de los órganos creados en virtud de tratados. También subrayamos la necesidad de planificar para la eventualidad de no poder celebrar reuniones en persona durante el último trimestre de 2020 y el comienzo de 2021, y pedimos una compensación por las reuniones en línea y destacamos los desafíos y obstáculos específicos para los expertos con discapacidades.

Durante nuestra reunión, también discutimos los desafíos que plantean las reuniones en línea durante la crisis de COVID-19, mientras nos esforzamos por cumplir nuestros mandatos, y tuvimos la oportunidad de reunirnos con el Subsecretario General de Derechos Humanos y el Alto Comisionado Adjunto para los Derechos Humanos e intercambiar sobre los actuales obstáculos logísticos, técnicos y financieros a los que nos enfrentamos al reunirnos en línea. Varias organizaciones no gubernamentales también pudieron participar en nuestros debates y enriquecerlos.

Dado que esperamos con interés el seguimiento por los Estados del informe de los co-facilitadores durante el actual período de sesiones de la Asamblea General, somos conscientes de que la situación financiera sigue siendo difícil y que la pandemia de COVID-19 ha ejercido además una mayor presión sobre las finanzas de la Organización. Teniendo en cuenta el papel esencial de los órganos creados en virtud de tratados para proporcionar el marco jurídico para la promoción y protección de los derechos humanos, esperamos que los Estados Miembros cumplan sus responsabilidades derivadas de los tratados de derechos humanos que han ratificado.

Les agradezco su atención.

(*) Luis Pedernera. Presidente del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas. 12 de octubre de 2020.