El día viernes 11 de septiembre en Asunción, se llevó a cabo el evento de cierre de la Campaña “Semana por los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes” en su edición número 32. Durante el evento de diálogo intergeneracional, participaron referentes de grupos y organizaciones de niñas, niños y adolescentes; de instituciones públicas, de organizaciones de la sociedad civil, de Naciones Unidas, de la cooperación internacional, entre otros sectores.
Un manifiesto construido desde sus propias realidades
Con la lectura pública de un manifiesto construido colectivamente, niñas, niños y adolescentes cerraron la Semana por los Derechos 2026 y presentaron sus demandas ante representantes de instituciones del Estado, agencias de cooperación y organizaciones de la sociedad civil que integran la Mesa Interinstitucional. Entre sus principales preocupaciones, pusieron el foco en la necesidad de garantizar el acceso a una salud y educación de calidad.
Niñas, niños y adolescentes de distintas organizaciones del país cerraron la Semana por los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes 2026 con un mensaje claro dirigido al Estado: sus derechos deben garantizarse en el presente y sus voces deben ser escuchadas en las decisiones que afectan sus vidas.
Durante el evento de cierre, las y los participantes leyeron en voz alta sus realidades, propuestas y exigencias, construidas a lo largo de cinco meses de encuentros presenciales y virtuales en el Espacio de Diálogo. Bajo el lema “Exigimos nuestros derechos por un presente justo y futuro digno”, priorizaron siete derechos y presentaron sus demandas ante la Mesa Interinstitucional, integrada por personas adultas representantes de instituciones del Estado, agencias de cooperación y organizaciones de la sociedad civil.
La jornada constituyó así un espacio de encuentro y diálogo intergeneracional, en el que niñas, niños y adolescentes expusieron directamente ante representantes de distintas instituciones las problemáticas que viven en sus comunidades y las respuestas que esperan de las autoridades.
Salud: exigen medicamentos y atención adecuada
Uno de los derechos priorizados por niñas, niños y adolescentes estuvo relacionado con la situación de la salud en Paraguay. En el manifiesto señalaron dificultades relacionadas con la falta de insumos y medicamentos, la precariedad de la infraestructura, la escasez de profesionales y las dificultades para acceder a una atención adecuada.
Exigen que se garantice el acceso a medicamentos y tratamientos, sin que los pacientes, sus familias, los vecinos o los propios médicos tengan que hacer actividades de recaudación o “vaquitas” para conseguirlos. Que se investigue y castigue los casos de corrupción en torno a los medicamentos, los insumos y la infraestructura, garantizando que el presupuesto destinado a salud llegue efectivamente a los hospitales. Que se garantice un salario digno para todo el personal de salud, reconociendo las largas jornadas de trabajo, entre otros.
La salud mental fue otro de los temas planteados. Niñas, niños y adolescentes exigieron al Estado espacios de deporte, arte y cultura que contribuyan a su desarrollo, así como la presencia de profesionales de psicología en todas las escuelas y colegios, para que puedan identificar sus emociones y acceder a una atención adecuada en ambientes seguros y de confianza.



Educación: piden condiciones dignas para aprender
La educación ocupó también un lugar central entre las demandas presentadas. Las y los participantes plantearon que una educación de calidad requiere aulas dignas, docentes capacitados, tecnología, materiales adecuados y condiciones aptas para que todas y todos puedan aprender.
Reclamaron una educación justa e inclusiva y mayor inversión en infraestructura para construir y remodelar escuelas y colegios. Para niñas, niños y adolescentes, garantizar este derecho implica crear las condiciones necesarias para que cada estudiante tenga oportunidades reales de aprender y desarrollarse.
En ese sentido, también exigieron una política pública de Educación Integral de la Sexualidad, con un enfoque científico y con información adecuada según la edad. Plantearon además la necesidad de capacitar a docentes, familias y profesionales de la salud y de garantizar que estos contenidos contribuyan al cuidado del cuerpo, la salud mental y la prevención de abusos y otras formas de violencia.
Siete derechos, una misma exigencia: que se garanticen
Aunque durante el evento se puso especial énfasis en la situación de la salud y la educación, las demandas presentadas abarcan siete derechos priorizados por niñas, niños y adolescentes: protección y salud mental; trabajo digno; salud y educación integral de la sexualidad; tierra; participación protagónica; inclusión; y educación.
En materia de protección, reclamaron respuestas frente a las distintas formas de violencia y la garantía de espacios seguros en las comunidades. También exigieron acompañamiento para las víctimas de abusos sexuales infantiles y sus familias.
Sobre el trabajo digno, plantearon que el trabajo legalmente reglamentado de miles adolescentes debe ser reconocido y protegido. Exigieron alternativas de primer empleo con salario fijo y condiciones seguras, mayores oportunidades de capacitación y medidas para combatir el acoso y la explotación.
Respecto al derecho a la tierra, pidieron facilitar la titulación de tierras para comunidades indígenas y campesinas, garantizar viviendas dignas, apoyar la agricultura familiar y proteger a las familias frente a los desalojos. También exigieron acciones para recuperar arroyos, lagos y ríos contaminados. Exigieron que los Médanos del Chaco sean protegidos, ya que la explotación de recursos naturales afecta al medio ambiente de forma irreversible y que el desarrollo no puede significar vender la tierra, entregar nuestros recursos y perjudicar a las comunidades que viven y producen en ella. El desarrollo debe significar mejores condiciones de vida para el pueblo, acceso a salud, educación, infraestructura y una vida digna.
La participación protagónica atravesó todo el proceso. Niñas, niños y adolescentes cuestionan las trabas que encuentran para participar en espacios donde se toman decisiones sobre temas que los afectan directamente. Exigieron espacios municipales, departamentales y nacionales que promuevan una participación real y sin manipulación adulta, así como el fortalecimiento de los centros de estudiantes con de su voz y voto.
En cuanto a la inclusión, reclamaron la eliminación de las barreras que impiden a las personas con discapacidad ejercer plenamente sus derechos. Plantearon la necesidad de contar con escuelas, colegios, hospitales, espacios públicos y medios de transporte accesibles, así como condiciones que permitan la autonomía y la participación en igualdad de oportunidades.
Un encuentro de diálogo intergeneracional y de compromisos
Las demandas leídas durante el cierre de la Semana son el resultado de un proceso de participación protagonizado por niñas, niños y adolescentes. A lo largo de seis meses compartieron sus experiencias y las realidades que observan en sus comunidades, identificaron necesidades y construyeron propuestas para exigir al Estado el cumplimiento efectivo de sus derechos.
Durante el cierre de la Campaña, las personas representantes de las diferentes instituciones públicas y civiles asumieron escucharon las necesidades y propuestas manifestadas por las organizaciones de niñas, niños y adolescentes; y asumieron compromisos para avanzar en la garantía de sus derechos, que serán revisados en la siguiente edición de la Campaña en el 2027.
El Espacio de Diálogo de niñas, niños y adolescentes 2026 está conformado por aproximadamente 38 representantes de 11 organizaciones: Aldeas Infantiles SOS Paraguay, Coordinación Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (CONNATs), estudiantes de colegios de Centros Maristas de Paraguay, estudiantes de la Escuela Residencial San Isidro Labrador, Fundación Alda, Fundación Teletón, Infancia y Adolescencia en Acción Villa Elisa (IAAVE), Plan International Paraguay, Somos Pytyvõhara, Unión Nacional de Centros de Estudiantes del Paraguay (UNEPY) y la Red Nacional de Niñez y Adolescencia (REDNNA).
La Semana por los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, campaña que se realiza anualmente desde 1994, es impulsada por El Espacio de Diálogo, con el apoyo de la Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (CDIA) y el acompañamiento técnico de la Mesa Interinstitucional, integrada por el Ministerio de Educación y Ciencias, Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de Desarrollo Social, Ministerio de la Mujer, Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, Secretaría Nacional de Cultura, Unidad Técnica del Gabinete Social, Corte Suprema de Justicia, Ministerio de la Defensa Pública, Defensoría del Pueblo, Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, Junta Municipal de Asunción, Asociación Global Infancia, Asociación Callescuela, Aldeas Infantiles SOS Paraguay, Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay (CODEHUPY), Fundación Don Bosco, Fundación Teletón, Plan International Paraguay, . Además, la Campaña cuenta con el apoyo de ONU Mujeres, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Paraguay, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y de la Unión Europea.
