El nuevo Plan Nacional de Niñez y Adolescencia 2020-2024 tiene el desafío de garantizar los derechos ya consagrados en el marco legal vigente y lograr que niñas, niños y adolescentes vivan libres de violencia y pobreza

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La Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (CDIA) participa  de las sesiones de la Comisión Redactora del nuevo Plan de Niñez y Adolescencia para el periodo 2020-2024, iniciadas este miércoles 7 de setiembre en el salón Godoy de la Vicepresidencia de la República (Juan O´Leary Nº 222), de 09:00 hs a 15:30 hs. La participación de la CDIA responde a la resolución del Consejo Nacional de Niñez y Adolescencia (N° 2/ 2021), que dispone la conformación de dicha comisión redactora. Las jornadas continuarán los días 9, 13, 14 y 15 de septiembre. A 31 años de la aprobación de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y la Niña (CDN), el mayor acuerdo de derechos humanos entre los países del mundo en relación a la niñez, en Paraguay se plantean debates en un nivel que pueden implicar retrocesos si el Estado no ejerce su rol de garante de derechos para todas las personas. 

La comisión redactora está integrada además por personas referentes del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA), la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), la Pastoral de la Familia del Arzobispado de Asunción, la Asociación de Iglesias Evangélicas del Paraguay (ASIEP), el Frente Nacional Provida y Profamilia (FRENVIFA), la Federación de Asociaciones por la Vida y la Familia (FEDAVIFA), la Asociación de Pastores Evangélicos del Paraguay (APEP), la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Instituciones Educativas del Paraguay (FEDAPAR), la Federación de Asociaciones de Padres de Escuelas Públicas del Paraguay (FEDAPY), el Frente Parlamentario por la Niñez y la Adolescencia, la Organización Oguasú, Familias por la Educación Integral en Paraguay (FEIPAR), y el Frente por la Niñez y la Adolescencia.

Algunos de los conceptos en debate, todos relacionados e inherentes a un Estado Social de Derecho y una cultura democrática, tienen que ver con la crianza positiva, participación protagónica de niñas, niños y adolescentes, interculturalidad, género, diversidad, inclusión, no discriminación, educación integral de la sexualidad y autonomía progresiva. No está en debate lo referido a la patria potestad. 

LOS AVANCES EN RIESGO

Los debates que se desarrollan actualmente cuestionan y ponen en riesgo los mismos principios de la Convención por los Derechos del Niño y la Niña: no discriminación, interés superior de la niñez y la adolescencia; el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo y a la participación. Como expresó Luis Pedernera, ex presidente del Comité de los Derechos del Niño y la Niña de Naciones Unidas, “debemos reconocer que todavía estamos frente a un sujeto al que personas adultas e instituciones les niegan la capacidad de autorepresentarse y, por ello, de los derechos de la niña y el niño seguimos hablando las personas adultas sin que niñas y niños nos hayan elegido para ello. Las personas adultas —con las mejores intenciones— seguimos hablando en nombre de niñas, niños y adolescentes”¹.

CUANDO LA FAMILIA NO EJERCE SU ROL DE PROTECCIÓN

En Paraguay la mayoría de los hechos punibles registrados de modo oficial contra niñas, niños y adolescentes se cometen dentro de la familia. Entre los años 2008 y 2020, el Ministerio Público (Fiscalía) recibió en promedio 10,5 denuncias de hechos punibles contra niñas, niños y adolescentes por día, totalizando un acumulado de 49.964 casos en dicho periodo de tiempo. La mayoría se dan en el entorno familiar inmediato. Esta realidad enfatiza aún más la necesidad de reforzar el rol del Estado en cuanto a su responsabilidad de promover y garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes.

La crianza positiva es otro de los conceptos profundamente relacionados con una transformación democrática: se basa en una convivencia y educación basadas en el respeto recíproco, la confianza mutua y la valoración de las diferencias. Se contrapone al castigo físico o tratos humillantes que son propios de una cultura autoritaria, prohibiendo toda forma de violencia física o psicológica que atente contra los derechos o tenga potencialidad de causar daño físico, psíquico o emocional a niñas, niños y adolescentes. Los avances del Paraguay en cuanto a esta legislación (ley y política del buen trato) también están en riesgo.

UN PLAN NACIONAL QUE INCLUYA LOS DERECHOS DE TODAS LAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES SIN DISTINCIÓN

El Plan Nacional de Niñez y Adolescencia 2020-2024 debe desarrollar, en términos operativos, los lineamientos y las orientaciones de la Política Nacional de Niñez y Adolescencia (POLNA), vigente en la actualidad por el periodo 2014 – 2024, en el marco de la Convención Internacional Derechos de Niñez, firmada y ratificada por Paraguay hace 30 años, y las leyes nacionales vigentes sobre derechos de niñas, niños y adolescentes, estableciendo las condiciones que garanticen el ejercicio pleno de tales derechos, sin distinción alguna. Es responsabilidad del MINNA -en su carácter de ente rector en materia de políticas públicas de niñez y adolescencia- garantizar que el proceso de construcción del Plan actual se desarrolle sin perder de vista  los principios y garantías consagrados en la Constitución Nacional, la CDN y el marco normativo vigente.


 ¹https://bit.ly/A30añosdelaCDN