Paraguay muestra alto riesgo de violencia y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes

  • por

Aporte del Observatorio de Políticas Públicas y Derechos de la Niñez y la Adolescencia (CDIA Observa) de la Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia (CDIA) en el marco del Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes (en memoria de Felicita).

31 de mayo de 2021

INTRODUCCIÓN

La Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes (ESNNA) se entiende como la utilización de una persona con menos de 18 años en actividades sexuales bajo la promesa de retribución económica (en pago o especies), bajo amenazas o incluso a través de la fuerza física. Las modalidades que incluye la ESSNA son la trata de personas con fines de comercio sexual, en espectáculos sexuales públicos o privados, el comercio sexual en el ámbito del turismo y la producción, promoción o divulgación y consumo de material pornográfico involucrando a niñas, niños y adolescentes.

Dentro de los asuntos vinculados a la ESSNA figuran la alta rentabilidad de la “industria del sexo”; proliferación de actividades como el turismo sin un control adecuado, pobreza y exclusión social de familias y niñas y niños, problemáticas familiares estructurales y de funcionamiento, expulsión del sistema educativo, factores de la historia personal que generan vulnerabilidad, antecedentes en la víctima de otras problemáticas y vulneraciones de derechos (violencia intrafamiliar, abusos, institucionalización, consumo problemático de drogas licitas e ilicitas, entre otros), aspectos socioculturales como el patriarcado y la tolerancia o normalización a las violencias de una parte de la sociedad.

Los modelos de socialización existentes en Paraguay sostienen y legitiman relaciones de jerarquía y dominación, que regulan las relaciones e interacciones sociales. Las manifestaciones de desigualdades de género -que en nuestro país se transmiten intergeneracionalmente a través de normas y mandatos relativos a estereotipos de género- tienen conexión directa con la violencia y la explotación sexual; también influye el fuerte adultocentrismo existente en la sociedad.

Las víctimas más frecuentes de la violencia y la explotación sexual son las niñas y mujeres adolescentes y adultas. Sin embargo, no podemos desconocer la existencia de niños y adolescentes varones víctimas, y es por la misma construcción social del género que las niñas y los niños son víctimas de la violencia y explotación sexual de maneras diferenciadas.

Por otra parte, aunque el conocimiento empírico permite afirmar que la niñez y adolescencia intersex y otras diversidades, es afectada de forma particular por el fenómeno de la violencia sexual son también estas construcciones patriarcales institucionalizadas las que obstaculizan, en países con las características conservadoras de Paraguay, que existan registros oficiales que visibilicen y aborden de modo adecuado a este grupo de población.

MARCO JURÍDICO INSTITUCIONAL

La Constitución Nacional reconoce los derechos de niñas, niños y adolescentes como prioritarios, y establece que tienen los mismos derechos y garantías que las demás personas y que sus derechos, en caso de conflicto, tienen carácter prevaleciente. Con relación a la protección contra la violencia, compromete al Estado, como promotor y ejecutor de políticas, a evitar la violencia en el ámbito familiar; en su artículo 54 reconoce y garantiza la protección contra el abandono, la desnutrición, la violencia, el abuso, el tráfico y la explotación, y explicita que la familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de garantizar el desarrollo armónico e integral de niñas, niños y adolescentes. También establece la obligatoriedad paterna y materna de asistencia (artículo 53); la protección contra la violencia (artículo 60) y contra la publicidad nociva (artículo 27). De igual forma, la trata de personas está prohibida en la Constitución Nacional (artículo 10).

La Ley Nº 2134/2003 aprueba el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de NNA, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía; mientras que la Ley Nº 1657/2000 establece como una de las peores formas de trabajo infantil “la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas” (artículo 3).

El Código Penal Paraguayo (Ley Nº 1160/1997 y leyes modificatorias) incluye un capítulo específico de hechos punibles contra NNA en donde se aborda el maltrato, el abuso sexual en niñas y niños, el estupro, los actos homosexuales con personas menores de edad, el proxenetismo y la pornografía relativa a NNA (artículos 134, 135, 136, 137, 138, 139 y 140, respectivamente).

La Ley Nº 4788/2012 “Integral contra la Trata de personas” que además de la prevención y sanción del delito abarca la protección, asistencia y resarcimiento económico de las víctimas, tipifica diferentes conductas según sus finalidades propias (explotación sexual, explotación laboral o extracción ilícita de órganos). Las condiciones de la víctima, la circunstancia del lugar (dentro o fuera del territorio), la existencia de modalidades específicas de engaño, coacción o violencia son abordadas como agravantes del hecho.

En cuanto al abuso sexual en línea, si bien la legislación paraguaya no incluye específicamente delitos con nomenclaturas como grooming, sexting o cyberbullying, en 2017 la Ley Nº 6002/2017 introdujo una modificación al artículo 135 del Código Penal con lo que se incluye el delito de abuso por medios tecnológicos y establece que será castigado con pena privativa de libertad de hasta tres años, incluyendo la tentativa (artículo 135b).

La Ley Nº 5683/2016 establece la obligación de exhibir una leyenda en lugares públicos y visibles que diga “la trata de personas y en especial cuando es con fines de explotación sexual de niños, niñas y adolescentes es un crimen en la República del Paraguay. Denúncielo”. De acuerdo al Decreto Reglamentario Nº 8307/2017, se dispondrá cartelería con esta leyenda en lugares como hoteles, discotecas, casinos, aeropuertos, terminales portuarias, pasos fronterizos, oficinas públicas, estadios deportivos, unidades de transportes, entre otros. Así también, dispone los idiomas en los que se deberán inscribir los mismos según el lugar en que sean colocados.

La Política Nacional de la Niñez y la Adolescencia (POLNA 2014-2024) y el Plan Nacional de Niñez y Adolescencia (PNA 2014-2018) dan pie a la elaboración del Plan Nacional de Prevención y Erradicación de la Explotación Sexual de NNA en Paraguay (2012-2017). También se cuenta con la Política Nacional para la prevención y combate a la Trata de Personas en la República del Paraguay 2010-2019 y el Programa de Protección y Asistencia a las Víctimas de la Trata de Personas. Al mismo tiempo, encuentra instituida hace varios años la Mesa Interinstitucional para la Prevención y Combate de la Trata de Personas, coordinado por la Cancillería, y que estructura la participación de organismos públicos, sin la participación ni la consideración de la experiencia y aporte de la sociedad civil en dicho espacio.

SITUACIÓN DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES ANTE LA VIOLENCIA SEXUAL

El mapa de violencia sexual hacia NNA que se presenta a continuación, elaborado con datos organizados a partir de casos denunciados ante el Ministerio Público (Fiscalía General del Estado) durante el período 2017-2020, muestra que la mayor cantidad de casos denunciados y procesos judiciales por violencia sexual en contra NNA se concentran en los de abuso sexual, seguidos del estupro (abuso sexual contra adolescentes), la explotación sexual infantil, proxenetismo, utilización de niñas, niños en pornografía y trata de personas con fines de explotación sexual.

El Ministerio Público (Fiscalía General del Estado) informa que del total de causas iniciadas por estos tipos de hechos punibles contra NNA (17.568 causas), entre el 2017 y el 2020 el 63,9% correspondió a casos de abuso sexual, el 15,8% a estupro; el 15,1% utilización de NNA en pornografía, el 2,7% a causas de proxenetismo y el 2,3% a situaciones de trata con fines de explotación sexual (1).

Con relación a la problemática específica de casos de abuso y acoso sexual online existen pocos datos sistematizados. No obstante, investigaciones realizadas por Unicef concluyen que la mayoría de los casos de vulneración de derechos en redes sociales afecta a NNA de 9 a 18 años y principalmente a niñas (alrededor de 5 de cada 10 casos). Además, los datos muestran que el 41,1% de los agresores son desconocidos para las NNA (2). Otro estudio muestra que 4 de cada 20 adolescentes recibe una solicitud de sexting, y 1 de esas 4 personas acepta el pedido y envía contenido sexual propio (3).

De los datos analizados, se extrae que la violencia sexual recae principalmente sobre niñas, adolescentes y mujeres adultas. A partir de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y Reproductiva (ENDSSR) (4), se infiere que el 5% de las mujeres del Paraguay informó haber sido víctima de algún tipo de violencia sexual. De este porcentaje, el 61,8% antes de los 20 años; 12,2% entre los 18 y 19 años; 28,3% entre los 15 y 17 años; mientras que el 21,3% refirió haber sido víctima de violación antes de los 15 años, el 16,6% cuando tenía entre 10 y 14 años y 4,7% cuando tenía menos de 10 años. En el caso de las víctimas de trata de personas y explotación sexual, el Ministerio Público, por medio de su unidad especializada, informa que en el periodo 2013-2017, excepto en 2016, la mayoría de los casos corresponden a niñas y adolescentes.

Es importante hacer notar la poca atención que se presta a la repercusión negativa que tienen para los niños y adolescentes varones los estereotipos de género en torno a la masculinidad así como la posible vulnerabilidad de éstos a la violencia y la explotación sexual. Si bien, entre los años 2010 y 2020, solo el 15% de los casos de violencia sexual ha tenido como victima a niños y adolescentes varones, y en el mismo periodo un 40% de los casos ha tenido como victima de maltratos, castigos físicos o tratos humillantes a niños y adolescentes varones; es posible inferir que existe un subregistro, en cuanto violencia sexual, dado por el estigma, la verguenza, o incluso la normalización del hecho, que es cometido tanto por hombres como por mujeres, contra los niños y adolescentes varones.

En Paraguay existe un sólo albergue especializado que recibe a niñas y adolescentes mujeres víctimas de trata de personas y explotación sexual, el objetivo del mismo es brindar atención integral y lograr la reintegración de las mismas a una vida libre de violencia, este espacio no admite el ingreso de víctimas varones; no existe en el país programas de atención y protección que incluya a este grupo de población colocándolos así en una situación de mayor vulnerabilidad. Existen casos reportados de niños y adolescentes varones de comunidades indígenas que han sido rescatados de explotación laboral, que no había donde referirlos de modo transitorio, debiendo estar en albergues improvisados con personas adultas.

Es factible señalar que Paraguay no cuenta con instrumentos, tanto legislativos como administrativos, ni políticas o programas que aborden la temática de la diversidad sexual en NNA, se carece de cifras que puedan plasmar y evidenciar la realidad de la población de niñez y adolescencia de este grupo de población, lo cual se configura como un primer nudo crítico a resolver en la medida en que se requieren con urgencia integrar la diversidad sexual de NNA como una política de Estado, a nivel nacional y local, tanto el sistema de salud, educativo, como de protección hacia NNA. La negación de la existencia de esta situación, conlleva no solo serios estigmas hacia NNA, también discriminaciones en el acceso a servicios públicos, mayor exposición a las redes de trata de personas y explotación sexual, e incluso suicidios.

FACTORES QUE CONSTRUYEN EL MAPA DE RIESGO DE LA ESNNA EN PARAGUAY

Situación socioeconómica de NNA y sus familias y comunidades: Paraguay sigue siendo uno de los países de la región con una de las más pronunciadas brechas de desigualdades entre clases sociales. Esto impide que los derechos formales, ampliamente reconocidos, sean ejercidos ya que, para ejercerlos como ciudadanía, se requiere de condiciones materiales y de bienestar básico que el Estado no está predispuesto a garantizar de forma pertinente, eficiente y eficaz.

La pobreza total en Paraguay se incrementó 3,4 puntos porcentuales en 2020, y pasó del 23,5 % en 2019 al 26,9 % el año pasado, como consecuencia del impacto de la pandemia de coronavirus (5). Antes de la pandemia, más de la mitad de la población estaba representada por las clases sociales empobrecidas o en riesgo de serlas. Teniendo fuertes dificultades para incidir en el sistema sociopolítico y en las decisiones públicas, ya que sus intereses y opiniones no se toman en cuenta en la esfera del poder.

Las distancias entre clases sociales imposibilitan el tratamiento del otro como un igual y la brecha social se amplía, además, en función de otras características, como la de género, el origen étnico y la franja generacional, entre otras, imposibilitando un tratamiento igualitario, el cual es una de las principales condiciones para la cohesión social.

La migración interna campo-ciudad: incide en las condiciones de vida de NNA y de sus familias, el crecimiento desproporcionado de la población genera situaciones de fragmentación social, de aumento de las desigualdades, así como el desarrollo de un segmento de población que queda por fuera de cualquier política social. Esta migración afecta tanto más a mujeres que a hombres, ante la falta de oportunidades es frecuente que las más jóvenes se desplacen hacia las ciudades para insertarse, principalmente, en el sector del trabajo doméstico, en otros casos, pueden ser captadas por redes de trata de personas (6).

Tolerancia y naturalización del trabajo infantil peligroso: según datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2019, en Paraguay del total de NNA de 10 a 17 años (1.112.502), alrededor del 9% trabajan, aproximadamente 98 mil personas. De 10 a 13 están ocupados con trabajo cualquier número de horas, de 14 a 15, ocupados con trabajo mayor a 24 horas por semana y de 16 a 17, ocupados con trabajo mayor a 36 horas por semana.

Una de las prácticas que más afectan a NNA, sobre todo a las niñas provenientes de pueblos indígenas y comunidades campesinas, es la práctica del criadazgo (7). Según la OIT, en el criadazgo se observa una “identidad indisoluble entre vida y trabajo, ya que no existe definición en los términos de empleo, el trabajo es de 24 horas, mezcla de trabajo y afectividad desde una relación paternalista de la familia encargada-patrona, ausencia de tiempo libre, trabajo legitimado como pago de la supuesta crianza, ausencia de salario, discriminación frente a otros miembros de la familia encargada, exposición a posibles agresiones físicas o verbales” (8). Con esta práctica de trabajo doméstico no remunerado, se expone a los NNA a largas horas de trabajo y a la posibilidad de ser víctimas de violencias sexual, incluida la explotación por sus empleadores, haciéndolos aún más vulnerables a ser víctimas de ESNNA.

Deficiencias en el sistema educativo formal: la no escolarización, la exclusión y/o abandono de las NNA del sistema educativo implican factores de riesgo para que acaben siendo víctimas de la explotación sexual. En su globalidad, el sistema educativo en Paraguay aún no ha sabido responder a las desigualdades que afectan el disfrute del derecho a la educación como lo son la condición de pobreza, la ruralidad, la pertenencia a poblaciones indígenas, la discapacidad, entre otras. Si bien, existe un registro de estudiantes, el mismo no es utilizado para seguir las trayectorias socioeducativas y de bienestar de los y las estudiantes insertos en el sistema educativo formal en el país.

El MINNA y el Ministerio Público, tienen documentados más de 140 casos de adolescentes varones y mujeres, que estaban en Brasil, en situación de explotación, principiante laboral, y que fueron regresados al inicio de la pandemia en el 2020 (9), la mayoría del departamento de Caaguazú, y el sistema educativo no fue capaz de detectar que este importante grupo de adolescentes habían salido de la educación formal y abandonaron el país para ser víctimas de explotación en Brasil.

Ausencia de educación sexual en las instituciones educativas: en Paraguay no existen políticas públicas de Educación Integral de la Sexualidad (EIS), esta ausencia expone a NNA a una situación de vulnerabilidad frente a diferentes formas de violencia sexual y discriminación,, la falta de formación docente en la materia impide, tanto una adecuada formación de estudiantes en dicha materia, como también el rechazo y la discriminación a colectivos considerados fuera de la norma por su orientación sexual.

El Ministerio de Educación y Ciencias se niega a generar e impartir contenidos con base científica en esta temática, como a reglamentar la Ley 6202/2018 para cumplirla de modo efectivo, referida a prevención del abuso sexual (10), en el sistema educativo nacional.

Pautas culturales asociadas al género: si analizamos las desigualdades sociales desde la perspectiva de género, es factible observar que el país también mantiene una estructura de desigualdad y dominación de género en la cual las transformaciones de los roles tradicionales de hombres y mujeres se van produciendo de forma muy paulatina. Actualmente, la discriminación y desigualdad de oportunidades para las mujeres, las adolescentes mujeres y niñas, así como la elevada incidencia de la violencia de género y las prácticas sexistas en todas sus manifestaciones constituyen graves obstáculos en sus derechos para este grupo de población en el país, sumado a las vulneraciones sistemáticas de sus derechos fundamentales (11).

La naturalización de la violencia contra las mujeres y las niñas ha comenzado a verse cuestionada hace apenas unas décadas y la explotación sexual de niñas y adolescentes y la trata de éstas y de mujeres con estos fines gozan todavía de mucha impunidad y legitimidad. De forma incipiente, se comienzan a movilizar acciones concretas y políticas desde el Estado para su enfrentamiento. Sin embargo, existe aún un imaginario social – compartido también por quienes deberían ser garantes de derechos–, que legítima tanto la violencia como la explotación de niñas y mujeres lo que constituye un gran desafío para generar una actitud crítica, consciente y de intolerancia social significativa hacia la ESNNA (12).

Niñez y adolescencia y diversidad sexual: una temática invisibilizada en el Estado, tanto en términos estadísticos como en las politicas publicas, es la discriminación que viven NNA por su expresión de genero, orientación sexual o identidad de género, está lejos de ser aceptada y respetada como una realidad por la sociedad en su conjunto. Respecto a la situación de NNA de este grupo de población es importante señalar que están más expuestos a todo tipo de discriminaciones y violencias. Las reacciones de hostilidad (discursos de odio) de autoridades públicas, sectores eclesiales y de la sociedad ante el género y la sexualidad acaban por marginarlos de las políticas públicas, incrementando aún más su vulnerabilidad ante las situaciones de violencias y explotación sexual.

Uso de las TIC: el aumento inexorable del uso de Internet y las nuevas tecnologías como instrumentos para cometer los delitos de comercialización y explotación sexual de NNA hace posible que las redes de delincuentes utilicen instrumentos como plataformas anónimas, servicios de emisión en continuo, sistemas de comunicación cifrados y monedas virtuales, lo que les permite compartir material y comunicarse fácilmente entre sí mediante comunidades en línea y llevar a cabo todo tipo de prácticas nocivas como la trasmisión en directo de actos de abusos sexuales contra NNA, la extorsión y la coacción sexual infantil en línea y la captación de NNA con fines sexuales.

Una de las mayores debilidades en materia de políticas públicas relacionadas a la explotación sexual en línea en Paraguay es la falta de información, datos y análisis especializado que sean suficientes y adecuados para alimentar decisiones correctas al momento de establecer reformas normativas, diseños de planes o programas públicos, y compromisos intersectoriales. Paraguay no cuenta con un programa articulado para atender casos de violencia sexual hacia NNA a nivel territorial, con presupuestos publicos y equipos tecnicos especilizados.

Un elemento a considerar, es la baja cantidad de casos que son llevados a la justicia. La impunidad existente en todas las esferas de la justicia en Paraguay también afecta a NNA, la mora judicial, la baja formación de operadores del sistema de justicia, la vinculación con grupos de crimen organizado con la clase política y las fuerzas de seguridad del Estado (policía nacional y fuerzas armadas) a nivel local y nacional, entre otras situaciones, generan fuertes obstáculos para la restitución de derechos de NNA víctimas de violencia en todas sus formas.

El Paraguay tiene un buen desarrollo legislativo, que no se traduce en políticas públicas, a nivel territorial, con presupuesto público, equipos técnicos especializados, infraestructuras y recursos para dar cumplimiento efectivo a los marcos normativos vigentes en el país. Mientras no se financie realmente el sistema de prevención y protección de derechos de niñas, niños y adolescentes, estos datos se irán incrementado, y las campañas de comunicación no serán suficientes, dado que la respuesta estatal no puede estar centrada solo en la prevención, cuando la atención integral no existe de modo efectivo en las comunidades.

1 Datos aportados a CDIA Observa por la Dirección de Tecnologías de la Información y la Comunicación de la Dirección de Planificación del Ministerio Público, 2020.

2 La explotación sexual infantil en el mundo digital, Paraguay, Unicef, Global Infancia. Año 2016.

3 Íbid.

4 La Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y Reproductiva, ENDSSR del CEPEP en 2008, es una encuesta representativa a nivel nacional, para conocer mejor la situación de salud sexual y reproductiva de las mujeres en edad reproductiva del Paraguay. Incluyó la visita de más de 12.200 hogares y se realizaron más de 6.500 entrevistas a mujeres de 15 a 44 años.

5 La pobreza total en Paraguay subió al 26,9 % en 2020 a causa de la pandemia.

6 Agricultura campesina, agronegocio y migración. Quintín Riquelme y Elsy Vera, CDE, ICCO, Paraguay 2015.

7 Heisecke, E. Las Criaditas de Asunción. Trabajo Infanto Juvenil, Asunción, Secretaría de la Mujer. ATYHA, Paraguay 1995.

8 Barboza, L., Francezon, S., y Callizo, M.P. (2003). ¿Por qué me van a pagar? Soy una criada. Marco normativo del trabajo infantil doméstico en hogares de terceros en Paraguay. Oficina Internacional del Trabajo (OIT). Asunción.

9 Abandona a niñas explotadas en Brasil, en el puente de la Amistad, frontera con Paraguay, en mayo de 2020. https://www.abc.com.py/este/2020/05/07/abandonan-en-puente-de-la-amistad-a-ninas-paraguayas-explotadas-en-brasil/

10 Ley Nº 6202 / ADOPTA NORMAS PARA LA PREVENCIÓN DEL ABUSO SEXUAL Y LA ATENCIÓN INTEGRAL DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES VÍCTIMAS DE ABUSO SEXUAL. https://www.bacn.gov.py/leyes-paraguayas/8927/ley-n-6202-adopta-normas-para-la-prevencion-del-abuso-sexual-y-la-atencion-integral-de-los-ninos-ninas-y-adolescentes-victimas-de-abuso-sexual-

11 Bilbao, M. y Espíndola, S. (2013). Las desigualdades sociales en función del género. Ortíz Sandoval, L. (Comp.) Sociedad y Cultura en Tiempos de Desigualdad. Instituciones, contradicciones y legitimación. Asunción. CEADUC – Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica Nuestra Señora de Asunción.

12 Grupo Luna Nueva. Duré, E. (2011). La trata interna de niñas, niños y adolescentes con fines de explotación sexual. Características y factores que inciden. Asunción Paragua