|
EDITORIAL |
|
Ministerio de Desarrollo Social: Retroceso en políticas
públicas del sector infancia
Diversos estudios confirman
que el Proyecto de Ley de Creación del Ministerio
de Desarrollo Social, actualmente en tratamiento
en el Congreso Nacional, implica un retroceso en
las políticas públicas del sector
infancia, aseguran miembros de la sociedad civil
organizados en la Coordinadora por los Derechos
de la Infancia y la Adolescencia (CDIA), colectivo
de 25 organizaciones que trabajan en el área
de infancia y adolescencia.
Según el “Documento de Análisis
del Proyecto de Creación del Ministerio de
Desarrollo Social” elaborado por la CDIA a
partir de aportes desarrollados por GLOBAL Infancia
y CENIJU, de la exposición de motivos del
Proyecto no se puede comprender a quienes beneficia
concretamente el proyecto, qué problemas
busca resolver y que efectos se persigue con la
legislación. El único argumento que
queda claro es que se busca racionalizar el Estado
para hacer eficaz sus funciones.
Tampoco se comprende cuál es el alcance que
el Proyecto da a las políticas sociales y
este hecho es crítico a la hora de apostar
a la inversión en gasto social. Las Políticas
de Estado deberían traducirse en Políticas
Públicas integrales que a la vez puedan desagregarse
en Políticas Específicas por sector,
dado que cada sector poblacional (por sus características-
franja etaria, genero, condiciones de vida, oportunidades,
etc.) necesita atención diferenciada.
No se conoce de qué manera las normas propuestas
en el Proyecto de Ley colaborarían con el
cambio de la situación administrativa actual
del Estado y asegurarían el logro de la eficiencia,
eficacia, calidad, sostenibilidad y equidad en el
diseño, planificación, ejecución,
supervisión y coordinación de políticas.
Tampoco se fundamenta el costo- beneficio que el
cambio legislativo traería al sector infancia
en términos de eficiencia e inversión
presupuestaria.
La Secretaría Nacional de la Niñez
y Adolescencia está incluida dentro del Proyecto
de Ley sin considerar las especificidades de la
ley que la respalda (Ley 1.680/01 Código
de la Niñez y la Adolescencia), y las razones
que la sustentan como Secretaría de Estado.
La inclusión de la Secretaría de la
Niñez y Adolescencia en un Ministerio como
el proyectado afectaría el funcionamiento
del Sistema Nacional de Protección y Promoción
de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente
garantizado por el Código de la Niñez;
vigente desde el año 2001 en términos
de visibilidad del sector y sus políticas
específicas, programas instalados a nivel
nacional, atención a nivel descentralizado,
entre otros.
Lejos de asegurar el principio de descentralización
consagrado constitucionalmente; el Proyecto responde
a una concepción de Estado “centralizado
y centralizador”.
Los gobiernos descentralizados y la sociedad civil
no quedan incluidos, en el Proyecto mencionado,
como actores que participen en el diseño
y la ejecución de las políticas sociales.
Esto constituiría un severo retroceso en
las conquistas ciudadanas expresadas a nivel normativo
en el sector infancia. En ese punto, el proyecto
de ley entra en contradicción con el Código
de la Niñez y la Adolescencia, Ley Nº
1680/01 que crea un Sistema Nacional de la Niñez
y la Adolescencia, responsable de las políticas
públicas dirigidas a la niñez y la
adolescencia.
Las competencias de los gobiernos departamentales
y locales no son consideradas en el proyecto. Por
el contrario, se plantea la creación de un
único órgano competente para el diseño,
planificación, ejecución, supervisión
y coordinación de todas las políticas
sociales. De esta manera, se afectaría el
funcionamiento de instituciones locales de protección
de los derechos de la niñez y la adolescencia.
No queda claro cómo afectará los niveles
descentralizados de atención a la niñez
y la adolescencia – realizada hoy por 210
CODENIS (Consejerías Municipales por los
Derechos del Niño, Niña y Adolescente)
en todo el país.
Resulta injustificable, política y constitucionalmente,
esta intención centralizadora del proyecto
ya que limita o pretende obviar las competencias
sociales que tienen tanto las gobernaciones como
las municipalidades y que les fueron otorgadas por
diferentes leyes.
Experiencias regionales demuestran ineficiencia
del Proyecto en trámite legislativo
Experiencias regionales en las que el ente
rector de las políticas de niñez fueron
absorbidos por un Ministerio de Desarrollo Social
han sido negativas para las políticas sociales
a favor de la infancia y la adolescencia.
En Uruguay se ha demostrado que los entes centralizados
bajo una sola Secretaría de Estado desdibujan
la visibilidad del sector infancia.
En la experiencia peruana también el modelo
de un único Ministerio hace que el sector
infancia pierda visibilidad funcionando como una
Dirección dentro de un Despacho Vice Ministerial.
Los entes considerados en el proyecto de ley de
creación del Ministerio de Desarrollo Social
son la Secretaría de Acción Social;
la Secretaría Nacional de la Niñez
y la Adolescencia; la Secretaría de Desarrollo
para Refugiados y Repatriados ; la Dirección
de Beneficencia y Acción Social (DIBEN) (dependientes
todas de la Presidencia de la República);
el Vice Ministerio de la Juventud (dependiente del
Ministerio de Educación y Cultura); la Dirección
de Bienestar Social (dependiente del Ministerio
de Salud Pública y Bienestar Social); la
Dirección de Promoción de la Juventud
(dependiente del Ministerio de Justicia y Trabajo);
y la Dirección de Género y Juventud
Rural (dependiente del Ministerio de Agricultura
y Ganadería).
|
|
|
REDNNyAS
La Participación en la Región
La Pasantía de REDNNyAS en Paraguay reveló
debilidades y fortalezas de la participación
regional. Adolescentes representantes de Ecuador y
de Chile intercambiaron experiencias, aprendieron
y renovaron sus compromisos de participación.
Nuevos retos de participación en los países
de la región y de mayor integración,
surgieron en la III pasantía de la Red Latinoamericana
y Caribeña de Niños, Niñas y
Adolescentes (REDNNyAS) organizada por la Plataforma
Nacional de Grupos y Organizaciones de Niños,
Niñas y Adolescentes de Paraguay, conjuntamente
con la CDIA, con el apoyo de Plan Paraguay y Save
the Children Suecia.
Participaron Elías Tenorio (16) y Lisset Aguilar,
de Ecuador Jaime Ardiles Donoso y Sara Hill, de Chile,
quienes se reunieron en agosto pasado con representantes
de la Plataforma Nacional de Grupos y Organizaciones
de Niños, Niñas y Adolescentes del Paraguay,
donde funciona la Secretaría de la REDNNyAS.
“El objetivo fue intercambiar experiencias de
organización de niños, niñas
y adolescentes entre Paraguay, Chile y Ecuador, e
integrar a estos dos últimos países
a la REDNNyAS. Ambos objetivos se lograron”,
explica Claudia Ruiz Díaz, de la secretaría
ejecutiva de la Plataforma Nacional.
Los representantes de Ecuador transmitieron su rica
experiencia en la gran incidencia política
que generó la participación infantil.
Elías Tenorio, representante del Movimiento
Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes
de Ecuador, así como de Jóvenes Independientes
Unidos por el Cambio, no tiene problemas en definirse
como “político”. En representación
de los niños y las niñas de su país,
trabajó para el compromiso de la agenda a los
principales candidatos políticos de su país,
con miras a las elecciones recientemente realizadas.
|
|
|
La participación infantil
apuntó a la incidencia en las campañas
de Presidente de la República, Vicepresidente,
Concejales y Diputados de Ecuador. “Hay muchas
organizaciones sociales que quieren “sacar
sus agendas” pero nosotros lo hemos logrado”,
cuenta. “Sensibilizar al sector político
es sumamente difícil. Lo que nosotros decimos
es que los niños no mienten. Somos sensibles
y solidarios, y creo que con esto hemos logrado
tocar el corazón de los candidatos políticos”.
Los partidos políticos más importantes
de Ecuador habían incorporado la agenda de
los niños, niñas y adolescentes a
las propias para las elecciones que se desarrollaron
en octubre.
La campaña de incidencia política
de niños y niñas se denominó
“Mírame a los ojos”. Lisset Aguilar,
miembro del Foro Nacional de Niños, Niñas
y Adolescentes de Ecuador, explica: “Le pusimos
ese nombre porque cuando hablamos con un mayor siempre
le pedimos que nos mire a los ojos, porque pensamos
que si un adulto nos mira, nos va a decir la verdad”.
La agenda de niños y niñas y adolescentes
se elaboró a partir de Foros Nacionales desarrollados
en las distintas provincias de Ecuador, así
como de congresos organizados por el Foro de la
Niñez.
Los principales reclamos de niños, niñas
y adolescentes participantes se hicieron en el ámbito
de la salud y la educación. “Pedían
educación gratuita y salud porque diariamente
mueren cinco niños, por negligencia médica
y por falta de hospitales”.
Elías cuenta que el proceso de participación
se inició con la ratificación de la
convención, en 1990. “En ese entonces
nadie pensaba que las niñas y los niños
podían incidir en política, pero en
1996 pudimos romper el mito y trabajar con protagonismo”.
¿Cómo lo lograron? “Nuestro
método es conversar, no tirar piedras. Explicamos
que nuestras propuestas van a convenir a todos.
Si logramos, por ejemplo, disminuir la tasa de mortalidad
infantil, todos salimos ganando. Hoy cada día
cinco niños y niñas mueren en Ecuador
por enfermedades prevenibles”, comenta Elías.
Entre los logros más importantes de la participación
de Niños, Niñas y Adolescentes en
Ecuador, figuran la Segunda Consulta Nacional de
Niños, Niñas y Adolescentes, en la
cual participaron 700 mil niños y niñas.
“Se votó por propuestas y no por candidatos”.
Otro logro de la participación infantil en
Ecuador es la tipificación de delitos sexuales
contra la infancia y la adolescencia en el Código
Penal. “En el país había muchos
casos de acoso y abuso sexual, y violaciones. Entonces
comenzamos a ir todos los días al Congreso
hasta que se aprobó la tipificación.
Antes cuando violaban a una niña no había
sanciones drásticas. Ahora hay al menos 25
años de prisión”.
Actualmente, niños y niñas de Ecuador
están exigiendo presupuestos a los distintos
entes del Estado, a favor de los derechos de niños,
niñas y adolescentes. “Lo que los adultos
no pueden hacer (en las organizaciones que patrocinan
a la Niñez y la Adolescencia) lo estamos
haciendo nosotros. Vamos y conseguimos presupuestos
para la conformación de varios organismos.
Trabajamos con miras al Fondo General del Estado
y en el Ministerio de Defensa. Estamos logrando
mayor asignación del presupuesto para la
conformación del los Consejos Consultivos
de Niños, Niñas y Adolescentes Nacional
y Cantonales, de las Juntas Cantonales de Protección”.
Sobre la participación infantil y adolescente
dice: “Lo que pasa con todos los niños
y niñas del mundo es que al comienzo no nos
escuchan, pero cuando comenzamos llamar a la opinión
pública y a emprender acciones encaminadas
a los cambios, las cosas llegan por añadidura”.
Chile: Participación estudiantil
De Chile vino Sara Hill (17), quien es vocera de
Niños de SERPAJ, y dirigente estudiantil
de un colegio en Toma, de la Quinta región
de Chile, país donde el mayor espacio de
participación infantil se desarrolla el sector
estudiantil. “Mi generación ha llevado
adelante un gran movimiento estudiantil que surgió
a causa de la ley orgánica constitucional
estudiantil, que llama a la privatización
de los colegios y proponía una educación
de mercado y no una educación de privilegio”,
explica Sara.
Como consecuencia a estas medidas de gobierno, los
estudiantes de Santiago convocaron a un paro generalizado
durante dos meses que luego se extendió a
la Quinta Región. Desde entonces, las movilizaciones
de estudiantes son tan multitudinarias que atraen
la atención de los medios de comunicación
internacionales.
Otro objetivo de movilización fue el pase
escolar, como llaman en Chile al boleto estudiantil,
mediante la cual lograron que se lo respete de lunes
a domingos, así como la prueba de selección
universitaria propuesta por el gobierno de Chile.
Esta prueba tenía un costo de 20 mil pesos,
muy alto para la mayor parte de los estudiantes.
“Y no iba a tomarnos notas sino el acceso
económico de cada uno”, cuenta Sara.
Como resultado de la movilización, se negociaron
cinco mil becas para que pudieran postular casi
todos los estudiantes.
También en Chile la participación
infantil fue una lenta conquista. “El movimiento
universitario al comienzo no nos apoyaba. Pero luego
se dieron cuenta de que sabíamos de qué
hablábamos”, dice Sara.
Fuera del ámbito estudiantil, sin embargo,
la participación infantil en Chile es escasa.
“Las organizaciones como SERPAJ, donde yo
participo como niña, tienen como responsables
a adultos. Aquí (en Paraguay) hay niños
y niñas líderes que saben promocionar
sus derechos. Estoy asumiendo un compromiso de llevar
la experiencia de aquí”, cuenta Sara.
Jaime Ardiles Donoso, quien acompañó
a Sara en su viaje a Asunción, trabaja en
un Centro Infanto Juvenil del SERPAJ. “Ahora
estamos integrando una Red de ONGs que trabaja en
el tema infancia”, dice. “Trabajamos
en promoción de derechos y apoyando actividades
en pos de organizar a niños y niñas
para que ejerzan sus derechos, y tengan un espacio
de reflexión”.
El modelo de trabajo apunta a desarrollar la participación,
que surgió espontáneamente en Chile.
“Hay jóvenes que son voceros de partidos
políticos, que tienen una claridad muy grande,
totalmente contrastada con la realidad chilena que
por épocas ha sido muy represora”.
Cuenta que la fuerza del movimiento estudiantil
en Chile desconcertó a los adultos, incluso
a quienes trabajaban en grupos de niños y
niñas. “Se tomaron los colegios, los
estudiantes están en la lucha y la resistencia,
y los adultos nos quedamos preguntándonos
dónde estábamos”.
“En Chile todavía se piensa desde los
adultos sobre lo que supone que es mejor para el
niño y la niña. Esta pasantía
nos dice claramente que es posible la participación
desde los niños y niñas”, cuenta
Jaime Danosso. |
|
|